skip to main |
skip to sidebar
El EGO, que ha diseñado un mundo falso, pero aparentemente lógico, encaja sus falsedades una con otra, creando una estructura continua, jamás deja nada sin respuesta.
Su aparente sistema tiene una lógica impecable aunque demente, opera con la habilidad de un timador llevada a la genialidad.
Siempre intentara desvirtuar todos los hechos a su conveniencia, por eso la pregunta ¿Crees en Dios? tiene una trampa añadida.
Intenta transformar a Dios en una creencia, la cual dependerá de nuestra aceptación, nos quiere hacer creer que la existencia de Dios depende de que creamos en él.
La mente, que solo puede procesar la información a través de imágenes, intentara formar una imagen de lo que piensa que Dios es, lo cual solo puede conducir a una profunda fe pragmática, que conduce al fanatismo, o la evidencia de lo absurdo que acabará transformándote en ateo.
Dios es un HECHO, que todos conocemos, y en ello entraña la dificultad de reconocerlo, para reconocer algo hay que observarlo, y para observar algo, tiene que ser ajeno a nosotros.
Tendemos a creer que Dios es un personaje, con identidad, algo semejante a nosotros, sin embargo la relación entre un ser humano y Dios, es mas bien, como el hombre y su hogar, como el espacio donde hemos nacido, crecido y evolucionado, donde nos sentíamos acogidos, protegidos y amados, una evocación de una infancia donde la felicidad era perfecta, el amor total y el miedo no existía.
Esa experiencia se reconoce como la transfiguración, donde la intensidad del amor es tan viva, que todo lo que es falso desaparece, y solo queda lo verdadero, pues nos hallamos con Él y en Él.
Cuando era niño, jugábamos en la calle a esconderse, todos se esconden, menos uno que se tapa los ojos y cuenta, luego tiene que buscar a los demás.
Una tarde ya oscurecido estábamos jugando, y a mi me tocaba buscar a los demás, que se escondían, tras buscarlos un rato sin encontrarlos, mi mente súbitamente comprendió:
Todos los demás se habían puesto de acuerdo para marcharse a sus casas, era el único que jugaba, no había nadie mas, los demás ya no estaban, todos habían desaparecido, una sensación de estupidez, burla, me invadió, un sudor frío invadió mi cuerpo, sensaciones de angustia presentimientos de algo que venía a mi mente, de algo antiguo que había olvidado y que se repetía y volvería a suceder.
La primera vez que el YO conceptual se deshizo, volví a experimentar la misma sensación de soledad.
Sin el concepto del Yo, el concepto de OTRO, también desaparece, se diluyen como fantasmas, como humo arrastrado por el viento, los compañeros de este juego de interacción continua, al que denominamos vida, desaparecen, durante un momento pareciera recordar que hubo algo que pasaba, pero inmediatamente la mente que sin el YO no puede concebirlo, lo descarta como una idea absurda y la rechaza.
Es como si de repente se diera cuenta que estaba fija, mirando a un solo lugar, y que súbitamente se libera de ese anclaje, experimentando la capacidad de mirar en otra dirección, teniendo un amplio campo de posibilidades donde elegir.
Por un instante siente la añoranza de sus viejos compañeros de juego, al mismo tiempo que reconoce lo ilusorio de dicho juego, lo descarta, y con una sensación de libertad que antes no tenía continua existiendo.
El núcleo de la vida surge de la luz, no nos referimos a la luz que ilumina los objetos, es conciencia pura, la llamamos luz por su alta vibración, pero se asemeja mas al agua por su densidad, agua viva, luz de vida.
En su estado natural crea la realidad al asociarse con estructuras que contengan algún orden, utiliza la memoria pero no genera recuerdos, sin recuerdos no hay pasado, sin pasado no hay futuro, presente continuo atemporal y eterno ya que al carecer de identidad no esta sujeta a transformaciones ni cambios.
Cuando el núcleo esencial adopta una identidad, un YO procede a interactuar con el entorno, genera experiencias de cambio, lo cual requiere de procesos generando el tiempo y el espacio.
El núcleo se ve invadido por una estructura densa que lo envuelve y emite una fuerte radiación vibratoria muy intensa que resulta extremadamente desagradable.
Esa sensación interna, nos impide acceder a nuestro centro interior, nos crea un malestar continuo que incesantemente intentamos calmar con elementos externos,bien sensaciones, emociones,o acciones, pero la sensación aparece de nuevo generandonos una irritación que debemos calmar continuamente y nos impide estar en paz.
Para calmarla surgen los deseos y rechazos sobre lo que observamos, ya que nos impulsa continuamente y de forma compulsiva a poseer.
Cuando se alcanza la paz interior o silencio interno esa irritación cesa, el impulso inquieto de movimiento cesa, el dialogo interno cesa, de forma súbita sentimos una profunda sensación de calma y paz que no guarda relación con el entorno, ni con lo que parece suceder exteriormente, sea lo que sea lo que ocurra no puede alterar esa calma.
No somos conscientes de esa irritación ya que crecemos con ella y parece ser el estado natural de lo que somos.
Pero al detenerse se abre el acceso al núcleo interior, fluyendo una sensación de liberación como jamas antes habías sentido, una paz que supera todo razonar.
Es necesario conocer de forma intelectual las cosas para realizarlas posteriormente, de no realizarlas se queda en mero conocimiento almacenado.
Aunque muchos afirmen ser portadores de la verdad, podremos creer en ellos o no, dependiendo de la confianza que nos inspira dicha persona, pero siempre seguirá siendo la verdad de otro, algo que podemos creer o no.
La verdad tiene que ser experimentada por el que la busca, la respuesta, es siempre una experiencia de la verdad, y así sera nuestra.
Muchos hablan de lo ilusorio de lo real, pero como poder experimentarlo, para comprenderlo de forma que se integre como una experiencia vívida.
En el budismo, existe una técnica en el que se utiliza los mándalas, realizando una visualización del dibujo de forma tridimensional, evidentemente es una labor muy persistente y que requiere gran concentración en la meditación.
Cuando ello se logra se pone de manifiesto la capacidad de la mente de construir imágenes, llegando al punto de tener movilidad en el interior de las imágenes y poder pasearse por ellas y observarlas desde varios ángulos.
Lo sorprendente es que enseguida se reconoce una extraña familiaridad entre las imágenes que observamos, que tenemos conciencia de ser nuestra creación y las que antes creíamos que formaban un mundo externo a nosotros, con el que no teníamos nada que ver.
La mente no puede diferenciar unas de otras, y así llega la comprensión de que toda imagen es una creación de la mente.
Quizás no hemos encontrado la verdad, pero experimentamos que lo que creíamos que era la realidad no es tan real como parece.
Eso nos permite desbloquear la mente y dirigirla en otra nueva dirección al haber comprendido los engaños de la percepción.
Desde niños observamos las cosas que nos rodean, con aquellas que nos llaman la atención se nos graban de forma profunda en la memoria, y así iniciamos un aprendizaje de forma natural.
Cuando mas mayores estudiamos, aparte de la atención requerimos la concentración necesaria para poder aprender materias, las cuales aunque en esos momentos no nos llamen particularmente la atención, sabemos que nos pueden ser necesarias en un futuro.
Atención y Concentración son elementos necesarios para el aprendizaje.
Pero¿se puede aprender la atención y la concentración?, ¿o es algo innato que no se puede modificar?
Lo opuesto a la atención es la distracción.
Lo opuesto a la concentración es la dispersión.
Durante un periodo de diez días de meditación Vipassana se realiza una potenciaciòn de los mecanismos del aprendizaje, se aprende a aprender.
Tenemos problemas de aprendizaje en un sentido muy literal. Ciertas áreas de las facultades para aprender están tan deterioradas, que sólo podemos progresar bajo una dirección clara, precisa y constante, suministrada por un desarrollo que pueda trascender nuestros limitados recursos.
Con el fin de evitar la distracción durante esos días se limitan aquellos factores que lo facilitan, ningún elemento como móviles, músicas, libros, ningún tipo de información ni tan siquiera el dialogo se utiliza, total silencio.
La única forma de aumentar la capacidad de la atención, es prestando atención de forma continuada y constante a algo, y que algo mas natural que la sensación que produce la observación de la respiración al entrar por la nariz.
En ausencia de distracciones la natural atención se concentra en la sensación que se siente al respirar.
Durante diez días, a razón de doce horas diarias de meditación, la atención se desarrolla a niveles insospechados.
Este hecho modifica la forma en que todo aprendizaje se desarrolla, no lo que se aprende, sino la forma en que ello se realiza.
Esto permite que la atención se concentre sobre la propia mente que la utiliza, llevándote a aspectos de la mente que antes eran desconocidos para el propio usuario, dándote la llave para abrir un puente entre consciente y subconsciente y así por fin desvelar su contenido.
Memorias de otra conciencia.-
Existía en el vacío, no era alguien, si no mas bien la total carencia absoluta de información de ningún tipo, hacía que mi mente permaneciese en un vacío absoluto... sin cuerpo... sin imágenes... sin ideas ni conceptos... e ignorando que eso existía..." SOLO ERA".
Del vacío surgió un plano cuadrado, que flotaba y oscilaba en la negrura de la nada. Distintos cuadros componían su estructura semejantes a un tablero de ajedrez, se aproximaba... cada vez era mayor, sentí una fuerte atracción, como una fuerza que me absorbía e intentaba tragarme. Buscaba desesperadamente evitarlo, sin lograrlo, parecía que llevase atada una cinta elástica que me impedía escapar, hasta que finalmente me absorbió.
Silencio, inconsciencia, la nada...
Unas voces sonaban con total nitidez, decían: Esta muerto... otros sonidos... llantos... es solo un niño.
No sabía que era lo que estaba sucediendo, ni tan siquiera que algo podía suceder. Una tremenda paz y sensación de alegría me llenaba, era feliz, sin saber que la felicidad existía, no había lugar, ni espacio... solo voces.
Silencio, inconsciencia, la nada...
Sensaciones aparecieron de repente, desde el vacío absoluto de información , en la que mi mente se hallaba. Surgió una relación de continuidad que se expandía en dos direcciones opuestas, aquello que hoy reconozco como el tiempo, por un lado el avance continuado hacia adelante, que es la forma habitual.
Por otro lado el tiempo inverso, que se generaba desde el momento presente, hacia atrás, generando un cumulo de recuerdos que se acumulaban en forma directamente opuesta a como habían sucedido.
Era como ver la película de mi vida, desde el final hasta el nacimiento.
Así como el tiempo normal sucede a una velocidad que nos es comprensible, nos permite tomar decisiones y experimentarlo como algo presente que esta sucediendo.
El tiempo inverso sucede a gran velocidad, sin intervención ni conciencia de qué está sucediendo, es como un remolino de recuerdos acumulativos, creando una masa de energía densa y pesada, pareciendo arrastrarte hasta el fondo, dejándote incapaz de sentir y SER la liviandad que sentía hasta ese momento.
Silencio, inconsciencia, la nada...
Estaba en una cama, me sentía pesado, sentía dolor, y un peso me impedía levantarme. Sentí un YO, que identificaba con mi cuerpo de niño. Profundo aturdimiento y confusión, era una sensación extraña y nueva a la que debería acostumbrarme... aunque me costara.
¿Estuve muerto y retorné? o ¿Entré en una realidad y se me insertaron recuerdos, para generar una masa densa que me retuviera allí? ¿como saberlo?.
Esa duda me acompañará toda la vida, y será el impulso de una búsqueda que no cesa.
Cuando observo las pirámides siempre me viene a la conciencia el doble significado según el sistema de pensamiento que se utilice:
La fabricación, un grupo de seres humanos deciden construir algo, se lo plantean y de acuerdo a los elementos que los rodean localizan una ubicación allí consiguen piedras que deben tallar y trasladar así como agrupar de una forma determinada para que se forme la figura que desean construir, empiezan por la base y suben hasta alcanzar el vértice de la pirámide que es la conclusión lógica en la terminación de la construcción.
La creación, no existe nada previo por lo cual es necesario la voluntad de realización, todo surge en un punto o vértice desde el cual se desciende hasta la base, la base debe sustentarse por lo cual es necesario crear un mundo que lo contenga, asimismo ese mundo deberá tener los elementos necesarios para que se adecue a lo construido, ademas deberá crearse un universo el cual mantenga el mundo en una posición estable y finalmente crear una posición dentro de lo creado desde la que poder observar, para lo cual sera necesario una estructura que sea capaz de mantener dicha consciencia en una posición fija y estable algo como un cuerpo.
Humano-Divino, sistemas de pensamiento inversos que operan de forma antagónica pero que tienen un punto en común, el vértice aquel, que donde uno acaba el otro empieza.