Translate

viernes, 6 de febrero de 2009

EL TEATRO DE LA VIDA


Cada mañana el despertador de la vida me levanta de la cama,
con sus dulces y tiernas camapanillas y sin ningún esfuerzo por mi parte
alguien levanta el telón de mis párpados y aparecen ante mis ojos grandes letras: azules, verdes,rojas, amarillas....
anunciando el espectáculo preparado para hoy, con el titulo monográfico de todos los días:
maravilla de maravillas.
Sin pagar entrada ni recoger incitación alguna en taquilla,cómodamente sentado en mi butaca de primera fila.
Y ahí delante, sobre el mágico escenario que crean mis pupilas,aparece un decorado cada segundo cambiante,sobre el que miles, millones de actores desfilan preparándose a representar, una vez mas, la gran obra de la vida.
Y comienza el primer acto:sobre el techo de teatro - sorprendentemente sostenido sin columnas - asomando entre los bastidores de los montes o del horizonte, como un potente foco, sale el sol, sin siquiera un segundo de retraso sobre el horario anunciado, y sale con el aplomo de siempre, despreocupado, sereno, como si no hubiese nadie que lo estuviera mirando;
con el teatro vacío, a medio llenar o lleno, lleva ya millones de funciones actuando y sin embargo ahí esta, radiante, como el día del estreno.
....Y con el salen miles de pequeñas nubecillas - o ninguna según el argumento envueltas en su vestuario de nácar,desfilando ordenadamente, una detrás de otra, como filas de niños entrando el primer día en el colegio con sus batitas relucientes, blancas.
La lluvia tiene hoy su día de descanso y por eso, quizás,alguien tenga que hacer el papel de sediento; sin embargo los que hoy no descansan son los arboles y el viento,que se representa a si mismos bailando miles de danzas, improvisando a dúo sonatas para flautas, llenando el escenario del silencio, de sonido y de paz al mismo tiempo.
Todo parece tan bellamente real que se diría que es un sueño.
Todo resulta ser tan espontáneo y natural y al mismo tiempo tan perfectamente equilibrado, tan exacto, que pareciera estar sucediendo de verdad en lugar de ser teatro.
Mas tarde van entrando los actores principales cada uno habiendo escogido libremente sus papeles: los hombres hacen de hombres,los niños hacen de niños, las mujeres de mujeres, cada cual y cada quien se representa a si mismo con impresionante realismo.
Algunas son dramas, otras son comedias y muchas, ni una cosa ni otra: intermedias.
Y todos por igual representando tan perfectamente su papel,tan plenamente identificados con el, que parecieran haber olvidado quienes son en su vida verdadera, fuera del escenario;
uno diría que todo lo que ve es la pura realidad si no estuviese seguro de que es teatro.
Y yo aquí solo, en mi butaca,sentado junto al director, que me mira de reojo y me sonríe,como sintiéndose orgulloso del guión.
A veces lloro, a veces río, a veces me enamoro de alguna de las protagonistas y a veces me meto tanto yo mismo en la obra que siento un codazo amoroso en el costado como diciendome:" No te lo tomes tan en serio, recuerda que solo es teatro."
Me reconpongo en mi asiento, respiro hondo, me relajo,y agradezco al Director el que me haya permitido estar sentado aquí abajo,junto a El, haciendo de espectador

BUSCADOR DE LA VERDAD


Lo que aquí voy a decir solo lo pueden decir los que están cansados, muy cansados;
solo aquellos que de tanto buscar han hallado únicamente su propio cansancio;
los que caminan con agujetas en el alma, con la mirada triste y los dientes apretados;
los que intuyen que no se trata ya mas de buscar, sino de ser encontrados.
Sed sinceros, reconoced que todos vuestros métodos han fallado;
no simuléis la paz que no tenéis, no pongáis cara de buenos ni de iluminados;
reconoced la rabia y la dureza de vuestro corazón y si tenéis ganas de rebelaros,
¿por que no?, ¡rebelaos!, mas vale que expreséis lo que realmente sentís a que sigáis engañándoos.
Y ahora os invito a reflexionar conmigo, porque lo mismo que os pasa a vosotros a mi me esta pasando.
¿No sera que buscamos a Dios en lo "grandioso" y se nos olvido buscarlo en lo ordinario?
¿No sera que fuimos construyendo una maraña cada vez mas sutil, de ideas y conceptos en los que luego nos quedamos atrapados?
¿No sera que de tanto centrarnos en el entrecejo o en la coronilla, se quedaron nuestros pies paralizados?
¿No sera que de tanto elevarnos hacia arriba,nos olvidamos de crecer como raíces, hacia abajo?
¿No sera que fuimos desecando mas y mas el corazón a costa de convertir nuestro ombligo en el único sagrario?
¿No os acordáis como nuestro camino lo creíamos siempre correcto, y juzgábamos el de los demás equivocado?
¡Quizás muchos de nosotros llevamos cientos de velas e inciensos encendidos,pro la ternura,el amor,la sencillez.....aun siguen apagados¡
!Quizás muchos de nosotros tenemos un largo currículum de dietas practicadas, libros leídos, terapias....y hasta visiones mientras meditamos,y a costa de todo esto hemos hecho también al  amor, vegetariano!
En fin, quisiera compartir con vosotros ahora, mi deseo de compreder y de que todos comprendamos,que el verdadero Dios vive en lo sencillo y no en lo complicado;
que no le gusta tato lo "religioso" como aquello que solemos calificar de profano;
que mucho mas que en las iglesias y en los centro de yoga, se encuentra en la cocina y hasta en el cuarto de baño;
que mucho mas que en el Corán o en la Biblia, se encuentra en la hierba y en los pajaros;
que mucho mas que en un sabio pensamiento, se encuentra en la humildad de un corazón postrado; 
que mora mas en los detalles pequeños que en aquello que solemos dar gran significado; 
que mora mas en la alegría inocente de los niños que en los solemnes sermones de los santos; 
que la verdadera religión no tiene que ver con altares ni con santuarios; 
que el Dios verdadero mora en el templo de lo cotidiano.     

lunes, 2 de febrero de 2009

PARADOJA


Cuando alguien nos regala algo
 por que nos quiere,
no se nos ocurre pagarselo;
 seria romper la magia
 y la belleza de este acto.
 De igual manera, si Dios
nos ha regalado la felicidad
 ¿ Por que insistimos en
 tener que pagar un precio 
para conseguirla ?
(Me imagino a Dios perplejo
 con el paquete en la mano,
compadeciendose de nuestra estupidez.)

BODAS MISTICAS


A mi Dama la sueño 
con los ojos  como el cielo infinito,
y una sonrisa en los labios me asegura,
que ella es la alegría de mi vida.
Esa sonrisa me desvela una fragancia de amor
como un capullo que se abre,
prometiendo infinitas dulzuras.
Su amorosa mirada parece decir
que mucho valgo para ella
que soy su misma vida ,para fundirse conmigo
en una única inefable efusión que nos una
en un momento en este y otros mundos,
en una comunión de sensaciones
que nos arrastre a otras dimensiones.
Adoro sus formas perfectas ,
y si la tomo en mis brazos me asalta
una súbita emoción y percibo en ella
el ser femenino que trasluce en cada movimiento,
en cada expresión.
Entonces mi alma vuela extasiada, arrobada
y atraída por la fuerza sutil que de ella emana,
casi un torbellino invisible.
Deseo amarte, amarte de verdad,
con el alma y la mente en una efusión inefable
que arrastre los sentidos.
Y mientras nuestros cuerpos amorosamente 
entrelazados se abrazan uniéndose,
de nuestros corazones brota la ola del amor
para vibrar juntos en una grande llama.
Y entonces nuestras almas se alejan de los cuerpos,
ellos también atraídos por la ola del amor
que brota de nuestros corazones como un torbellino
invisible que todo lo atrae.
Y ellas también, atraídas entre si por el amor
que las une, se abrazan y se unen
fundidas las dos en un matrimonio celeste,
formando por un instante una sola Alma poderosa.
Es un ente único que vibra unido,
recién nacido de una antigua estirpe
de Dioses poderosos que escalaron el Olimpo
para conquistar el cielo.
Y entonces del dos nace el tres,
pero en otra dimensión, nacido del centro
del corazón, no del sexo, y nos ha hecho inmortales
y eternamente unidos
en una  Alma sola, en un nuevo mundo divino
todavía por escalar para llegar al fin
a cimas todavía mas altas,
para alcanzar la accesis mas alta.

LAS ESPIRALES EN LAS IDEAS


La astronomía ha definido para nosotros que un gran cuerpo planetario como el sol, deformará el tejido espacio-tiempo o continuo a su alrededor. Estiren una manta entre cuatro personas y coloquen una bola de boliche en el centro. Se darán cuenta de que la manta se sume en donde está la bola, en el centro. La hendidura tiene la forma de un cono invertido.

Un hoyo negro deforma el tejido espacio-tiempo, al grado en que curvará la luz y distorsionará el tiempo. Un ejemplo de esto es como tomar una manta estirada y envolver la porción media de la manta en un cono en espiral. Un hoyo negro tiene una anomalía en su centro, lo que crea el efecto de vórtice llamado "singularidad cuántica". Esta singularidad cuántica se vuelve tan poderosamente atractiva, que todas las partículas son afectadas por el tirón gravitacional hacia el centro del hoyo negro. El borde circular del tejido en donde primero se dobla, es en donde comienzan a ser atraídos hacia el giro gravitatorio. Este es llamado el "horizonte evento".

Si una sola esfera es el holograma de toda la realidad, entonces cualquier esfera es una matriz con un potencial infinito. Tiene la habilidad de producir un campo gravitatorio. Si creáramos una singularidad local, solo necesitaríamos una sola esfera que gira, en lugar de un hoyo negro completo.

¿Por qué es esto? Una esfera giratoria va a girar cada vez más y más rápido, envolviendo el tejido de la realidad compactándolo cada vez más, como la analogía de la manta arriba. Esta girará más rápido y se apretará más, hasta crear una singularidad cuántica - una puerta interdimensional que se crea cuando una realidad no puede soportar una energía comprimida tan alta. Cuando la energía ya no puede "encajar" dentro de esta realidad tridimensional, se transforma de materia en energía. La energía se comprime y concentra hacia un estado como fluido y trasciende desde una realidad basada en la forma, hacia una realidad basada en la fluidez amorfa. Así es como la materia trasciende hacia el espíritu.

Debido a que una esfera tiene patrones geométricos holográficos infinitos, inherentes dentro de ella, también tendrá un gran número de planos holográficos u octavas. Así, en lugar de colocar a la esfera sobre una sola manta estirada, podríamos simular los planos adicionales y las octavas asociadas con la esfera, colocando varias mantas estiradas una bajo la otra, separadas por pocas pulgadas.

Cuando colocamos nuestra esfera sobre la manta superior, ésta produciría una hendidura en la manta y tocaría otras diversas mantas que están abajo de ésta también. Esta es una analogía para demostrar que lo que sucede en un plano de realidad, afecta otras realidades también. Cuando experimentamos una revelación espiritual o un momento intenso de amor universal puro, experimentamos este tipo de trascendencia o diversos niveles de nuestro ser. Nosotros no somos unidimensionales. Lo que pasa en un nivel del ser, afecta la totalidad de nuestro ser.

Las formas geométricas por sí mismas están fijas y estancadas sin las propiedades inherentes de la espiral áurea, que obliga a todas las formas geométricas a implosionar o trascender. Como lo hemos visto en el artículo titulado "La Espiral de Proporción Aurea y el MerKaBa", la espiral áurea es un componente inherente dentro de la geometría angular y la esférica. Es la fuerza que crea el campo del vórtice en todas las formas geométricas. Sin ese campo del vórtice, no puede haber implosión y transcendencia. A través de la espiral áurea, toda la geometría trasciende su forma y se mueve hacia una fluidez cuántica.

Imaginen una gota de agua regresando al océano. Este es un ejemplo de la integración instantánea de los fluidos. Este océano cuántico es la misma esencia de la matriz holográfica completa de la que todos somos parte. Cuando aprendemos a volvernos fluidos en nuestras conciencias, tenemos la habilidad de penetrar en este vasto océano y convertirnos, literalmente, en uno con el tejido holográfico universal. Los sabios y los maestros de la historia de la Tierra podían lograr esto y esa es la razón por la que fueron capaces de traer tan asombrosas enseñanzas sobre la unicidad y la verdadera esencia de toda la vida.

3) La Memoria Magnética Tridimensional y el Tejido Holográfico Humano

Hablando en términos generales, tenemos dos formas de memoria disponibles para nosotros. Estas son La Memoria Holográfica y la Memoria Magnética.

La Memoria Holográfica puede ser accedida, predominantemente, en un estado alterado o expandido de conciencia o con el corazón abierto. Las ondas cerebrales deben ser reducidas a alfa, teta o delta. Cuando estamos realmente claros y penetramos dentro de la fluidez cuántica, tenemos acceso a la memoria holográfica dentro de nuestro ser y dentro de la creación misma. El tiempo y el espacio dejan de ser limitaciones. La memoria no es accedida en una forma lineal, sino en una experimental.

La Memoria Magnética es accedida predominantemente en una típica forma lineal tridimensional, en la que el estado dominante es la onda beta del cerebro. Este tipo de memoria es muy limitada y está afectada por la percepción subjetiva. Una buena analogía es imaginar un acordeón: cuando está en un estado comprimido, los fuelles están doblados. Si se hiciera una pintura sobre los lados comprimidos de los fuelles del acordeón, podría parecer completo en su estado comprimido, pero les daría información limitada. Tan pronto como se expandiera el acordeón, la pintura no tendría sentido. Cuando el acordeón está expandido se despliega una visión mayor de la realidad. Esta es exactamente la forma como nos relacionamos con la realidad a través de nuestras mentes conscientes. Pensamos que vemos y sabemos todo lo que hay que saber, pero sólo estamos viendo realmente la imagen pintada de un acordeón comprimido. Cuando está expandido, descubrimos lo limitadas que son realmente nuestras percepciones.

Debido a que somos seres espirituales en el mundo material, metafóricamente tenemos dos tejidos unidos dentro de nosotros. Cuidadosamente empacado dentro de nosotros está el tejido holográfico de la creación, de la que todos los humanos y todas las cosas somos íntimamente parte. También tenemos un tejido tridimensional material denso, y este generalmente nos distrae del estado holográfico más expandido.

En teoría, es posible que en tanto exista un campo magnético relativamente fuerte a nuestro alrededor (como en un planeta en la realidad tridimensional), nuestra mente utilice una forma magnética de almacenamiento de memoria. Este campo magnético local parece mantener los fuelles del acordeón comprimidos para que sólo podamos ver una perspectiva limitada de la realidad. Cuando se debilita el campo magnético local (como durante un viaje interestelar), el tejido de la memoria holográfica puede comenzar a desplegarse, para que podamos ver la imagen más grande de la realidad y no estemos limitados por una perspectiva tridimensional. En ese punto, es posible observar dos realidades superpuestas. Una realidad es la tridimensional común, mientras que la otra es una realidad holográfica menos común, que puede parecernos muy espiritual en su naturaleza.

Para mantener un cuerpo en una realidad tridimensional, uno necesita tener una identidad, lo que sirve como un ancla que nos mantiene aquí. El ego requiere de mucha energía para mantenerse en una realidad tridimensional. El ego (que metafóricamente puede ser comparado con un hoyo negro en la tercera dimensión) mantiene una perspectiva tridimensional, deformando y envolviendo el tejido holográfico geométrico dentro de nosotros, justo como en la analogía anterior de la manta y la esfera. El ego es como una singularidad cuántica - una espiral de identidad tan fuerte, que puede envolver y doblar el tejido holográfico lo suficiente como para crear una densificación de energía, que permita al individuo permanecer anclado en la tercera dimensión.

Como una analogía, somos muy parecidos a un hoyo negro cuando estamos en una conciencia tridimensional. Nos sentimos necesitados y separados de la realidad holográfica infinita. Buscamos completarnos con algo externo a nosotros, ansiando la energía de otros. Nosotros somos más parecidos a un hoyo blanco que irradia energía, cuando estamos en un estado expandido, como en meditación o en profundos momentos de amor.

La espiral áurea es uno de los elementos clave que puede ayudarnos a desenvolver el tejido holográfico de nuestros seres espirituales y nos libera de la perspectiva egocéntrica tridimensional de la realidad. Entre más holográficos nos volvamos y experimentemos la fluidez cuántica dentro de nosotros, más nos expandiremos hacia la naturaleza infinita de toda la Creación 

martes, 25 de noviembre de 2008

COMUNICACION


Durante años intente hablar con los hombres y mujeres que me rodeaban y sus respuestas me confundieron.
Cuando comprendí que debía haber una forma distinta de comunicacion intente hablar con Dios, pero el miedo bloqueaba mi capacidad de recibir la respuesta.
Pero el deseo y la necesidad creciente de una comunicacion autentica fue lo que finalmente abrió la mente para aceptar que si bien no podía hablar con El, si que El podía hablar conmigo.
Cuando menos lo esperaba, fue cuando sucedió por fin el me hablaba y podía escucharlo, no era una voz sino a través de imagenes que surgían en mi mente, la complejidad de esas imagenes y las ideas que representaban muy alejadas de lo que yo jamas podría haber realizado, siempre reconoces cuando excede a tus capacidades.
Desde entonces comprendí que si hablas a tus semejantes, como otra persona, recibirás respuestas de lo que no existe y te confundirá.
Pero si hablas a Dios, el te contestara mediante tus semejantes, ellos son sus respuestas, pues no existen como otros, sino como parte de ti mismo, aceptarlo y comprenderlo es amarlo, y al final el dialogo entre tu, Dios y los demás se transforma en una conversacion contigo mismo.
Para que todo se unifique el otro no tiene que desaparecer sino integrarse en una sola unidad y así finalmente podrás amar verdaderamente a todo y a todos amándote a ti mismo.

domingo, 23 de noviembre de 2008

EL UNIVERSO ES ILUSION


El Universo es una Ilusión....
Las manifestaciones de la vida provienen de un único manantial de causalidad que incluye cada átomo del universo. De las partículas subatómicas a las galaxias gigantes, todo es al mismo tiempo parte infinitesimal y totalidad del todo.
Para decirlo en palabras simples: no existe.
Esta concepción es el elemento base de las filosofías orientales, donde en sustancia el mundo material es una ilusión, en donde por ejemplo los procesos de curación de las enfermedades dependen de cada uno de nosotros mismos, y las mismas curaciones milagrosas podrían ser en realidad debidas a un cambio de estado de conciencia que provoca cambios en el holograma corpóreo...
En 1982, Alain Aspect (físico de la universidad de París) y su equipo descubren que sometiendo a determinadas condiciones a las partículas subatómicas como a los electrones, ellas son capaces de comunicarse instantáneamente unas con otras independientemente de la distancia que las separa, sea 10 metros o 10 mil millones de kilómetros.
Es como si cada partícula individual supiera exactamente qué cosa están haciendo todas las demás.
Este fenómeno puede ser sólo explicado de dos modos: o la teoría de Einstein que excluye la posibilidad de comunicaciones más veloces a la luz, estaría errada, o bien las partículas subatómicas son conectadas no-localmente. La hipótesis más acreditada es la segunda.

El "paradigma holográfico" de Bohm
Otro físico, Bohm, sostiene que eso es debido al hecho de que la separación es una ilusión, y que en realidad cada cosa estaría conectada a otra existente ya que conforman parte de un mismo organismo.
El paradigma holográfico, el más esmerado modelo de la realidad hasta ahora alcanzado por la ciencia, ha entusiasmado a los científicos - que, sin saberlo, y eso aumenta el valor del descubrimiento, - han confirmado todo lo que la doctrina esotérica desde siempre ha afirmado.
David Bohm, conocido físico de la universidad de Londres, ya fallecido, opinó que los descubrimientos de Aspect implican que la realidad objetiva no existe. A pesar de su aparente solidez, el universo es en realidad un fantasma, un holograma gigantesco y espléndidamente detallado.
Un holograma es una fotografía tridimensional producida con la ayuda de un láser.
Para crear un holograma, el objeto a fotografiar es primero sumergido en la luz de un rayo láser, luego a un segundo rayo láser se lo hace rebotar sobre la luz refleja del primero y el esquema resultante de la zona de interferencia donde los dos rayos se encuentran es impreso sobre la película fotográfica.
Cuando la película es revelada resulta visible solo un enredo de lineas claras y oscuras, pero, al iluminar con otro rayo láser aparece el sujeto original.
La tridimensionalidad de las imágenes no es la única característica interesante de los hologramas.
En efecto, si el holograma de una rosa es cortado a medias y luego iluminado por un láser, se descubrirá que cada mitad todavía contiene la imagen entera de la rosa. Si seguimos dividiendo las dos mitades, veremos que cada minúsculo fragmento de película siempre contendrá una versión más pequeña, pero intacta, de la misma imagen. De otra manera, como las fotografías normales, cada parte de un holograma contiene todas las informaciones poseídas por el holograma íntegro.
Esta característica de los hologramas nos provee una manera totalmente nueva de comprender los conceptos de organización y orden.
En casi todo su transcurso la ciencia occidental ha actuado bajo el prejuicio de que el modo mejor de entender un fenómeno físico, se trate de una rana o de un átomo, fué seccionando y estudiando cada parte. Los hologramas nos enseñan que algunos fenómenos pueden exceder a este tipo de aproximación.
La intuición le sugirió a Bohm una dirección diferente para así poder comprender el descubrimiento del doctor Aspect. Se convenció de que el motivo por el cual las partículas subatómicas quedan en contacto, independientemente de la distancia que las separa, reside en el hecho de que su separación es una ilusión...
En un cierto nivel de realidad más profunda, tales partículas no son individuales sino extenciones de un mismo organismo fundamental.
Para explicar su teoría, Bohm utilizó este ejemplo: imaginen un acuario conteniendo a un pez. También imaginen que el acuario no es directamente visible, que sólo se lo ve por dos telecámaras, una situada frontalmente y la otra lateralmente, con respecto al acuario. Mientras miramos los dos monitores televisivos podemos pensar que los peces visibles sobre los dos monitores son dos entidades separadas, la posición diferente de las telecámaras nos dará en efecto dos imágenes levemente diferentes.
Pero, siguiendo con la observación de los dos peces, al final nos percataremos de que hay cierta unión entre ellos: cuando uno se vuelve, también el otro se volverá, cuando uno mira frente a si, el otro mirará lateralmente.
Si las partículas subatómicas nos aparecen separadas es porque somos capaces de sólo ver una porción de su realidad, ellas no son partes separadas, sino tallas de una unidad más profunda y básica, que resulta por fin igualmente holográfica e indivisible como nuestra rosa.
Y ya que cada cosa en la realidad física es constituida por estas imágenes, se comprueba que el universo mismo es una proyección, un holograma.
Si la separación entre las partículas subatómicas es solo aparente, eso significa que, a un nivel más profundo, todas las cosas son conectadas infinitamente.
Los electrones de un átomo de carbono del cerebro humano están conectadas a las partículas subatómicas que se encuentran en cada salmón que nada, cada corazón que late y en cada estrella que brilla en el cielo.
Todo penetra todo...
Cada subdivisión necesariamente resulta artificial y toda la naturaleza no es otra cosa que una inmensa red interminable. En un universo holográfico hasta el tiempo y el espacio no serían más que principios fundamentales, ya que conceptos como la localidad (ubicación) son quebrantados en un universo donde nada está realmente separado del resto: también el tiempo y el espacio tridimensionales como así también las imágenes del pez sobre los monitores de tv, debería ser interpretados como simples proyecciones de un sistema mucho más complejo.
A un nivel más profundo, la realidad no es otra que un super- holograma, donde el pasado, el presente y el futuro coexisten simultáneamente. Esto implica que, teniendo los instrumentos apropiados, un día podríamos entrar en aquel nivel de la realidad y recoger las escenas de nuestro pasado por largo tiempo olvidado.
Qué otra cosa podría contener el super-holograma queda como una pregunta sin respuesta.
Hipotéticamente, admitiendo que ello exista, debería de contener cada individual partícula subatómica que sea, que haya sido y que será, además de cada posible configuración de materia y energía: desde copos de nieve a estrellas, de ballenas grises a los rayos gama.
Deberíamos imaginarlo como un tipo de almacén cósmico de Todo lo que Existe.
Si es verdad que el universo está organizado según principios holográficos, cada partícula existente contendría en sí misma la imagen entera.
Trabajando en el campo de investigación sobre las funciones cerebrales, también el neurofisiólogo Karl Pribram, de la universidad de Stanford, se ha convencido de la naturaleza holográfica de la realidad.
Numerosos estudios en los años '20, demostraron que los recuerdos permanecen en determinadas zonas del cerebro; nadie logró explicar cuál es el mecanismo que permite al cerebro conservar los recuerdos, hasta que Pribram aplicó a este campo los conceptos de la holografia.
El Dr. Pribram cree que los recuerdos no son almacenados en las neuronas, o en pequeños grupos de neuronas, sino en los esquemas de los impulsos nerviosos que se entrecruzan por todo el cerebro.
Por lo tanto, el cerebro mismo funciona como un holograma.
La teoría de Pribram también explica de qué manera este órgano logra contener una tan amplia cantidad de recuerdos, en un espacio tan limitado. Ha sido calculado que el cerebro de nuestra especie tiene la capacidad de almacenar cerca de 10 mil millones de informaciones, durante el transcurso de la vida media, más o menos el equivalente a cinco ediciones de la enciclopedia Trecani.
Se ha descubierto que también los hologramas poseen una sorprendente capacidad de memorización: en efecto, sencillamente cambiando el ángulo de los dos rayos láser que golpean una película fotográfica, se puede acumular mil millones de informaciones en un centímetro cúbico de espacio... Y también correlacionar ideas y decodificar frecuencias de distinto tipo.
Nuestra asombrosa capacidad de recobrar velozmente cualquier información del enorme almacén de nuestro cerebro resulta explicable más fácilmente, si se supone que ello funciona según principios holográficos.
No es necesario hojear el gigantesco archivo alfabético cerebral, ya que cada fragmento de información semeja siempre estar instantáneamente correlacionado al todo. Y esta es otra particularidad típica de los hologramas. Se trata quizás del más elevado ejemplo en la naturaleza, de un sistema de correlación cruzada.
Otra característica del cerebro, explicable con base en la hipótesis de Pribram, es su habilidad en traducir el alud de frecuencias luminosas, sonoras, etc, que recibe por los sentidos, en el mundo concreto de nuestras percepciones.
Codificar y decodificar frecuencias es exactamente lo que un holograma sabe hacer mejor. Tal como un holograma suple, por así decir, a un instrumento de traducción, capaz de convertir un montón de frecuencias faltas de sentido en una imagen coherente, así el cerebro usa los principios holográficos para matemáticamente convertir las frecuencias recibidas en percepciones interiores.
Hay una impresionante cantidad de datos científicos que confirman la teoría de Pribram, compartida por muchos otros neurofisiólogos.
El investigador italo-argentino Zucarelli ha aplicado el modelo holográfico a los fenómenos acústicos, despertando la curiosidad por el hecho que los humanos podrían localizar el manantial de un sonido sin girar la cabeza, habilidad que conservan los sordos de una oreja.
Ha resultado que cada uno de nuestros sentidos es sensible a una variedad de frecuencias mucho más amplias que lo supuesto.
Si el mundo concreto no es otro que una realidad secundaria, y lo que existe no es otra cosa que un torbellino holográfico de frecuencias y, si el cerebro sólo es un holograma que selecciona algunas de estas frecuencias, transformándolas en percepciones sensoriales, ¿que cosa seria la realidad objetiva? En otras palabras: no existe.
El mundo material es una ilusión. Nosotros mismos creemos ser entidades físicas que se mueven en un mundo físico; pero todo ésto es parte del campo de la pura ilusión. En realidad somos un tipo de receptores que flotan en un caleidoscópico mar de frecuencias y lo que extraemos de ello lo transformamos mágicamente en realidad física: uno de los mil millones de mundos que existen en el super-holograma.
Este impresionante nuevo concepto de la realidad ha sido bautizado paradigma holográfico y aunque muchos científicos lo hayan acogido con escepticismo, ha entusiasmado a muchos otros.
Un pequeño pero creciente grupo de investigadores está convencido de que se han liberado del modelo de realidad hasta ahora alcanzado por la ciencia, dónde los así llamados estados alterados de conciencia podrían ser sencillamente el paso a un nivel holográfico más elevado.
También la medicina y todo lo que conocemos sobre el proceso de curación, serían transformados por el paradigma holográfico. En efecto, si la aparente estructura física del cuerpo no es otra cosa que una proyección holográfica de la conciencia, resulta claro que cada uno de nosotros es mucho más responsable de la misma salud de lo que reconozcan los actuales conocimientos en el campo de la medicina.
Las que nosotros consideramos ahora curaciones milagrosas podrían ser en realidad debidas a un cambio del estado de conciencia que provoca cambios en el holograma corpóreo.
Del mismo modo, podría darse que algunas controvertidas técnicas de curación alternativa como la visualización resulten eficaces, porque en el dominio holográfico del pensamiento las imágenes son reales.
Quizás estemos todos de acuerdo que, exista o no exista, lo que consideramos realidad consensual ha sido formulada y ratificada a un nivel de conciencia humana en el que todas las mentes están ilimitadamente unidas entre sí.
La más profunda e importante de las consecuencias conexas al paradigma holográfico implicaría que los milagros no son más habituales por el mero hecho de no haber programado nuestras mentes con las convicciones adecuadas para que se produzcan.
En un universo holográfico no hay límites a los cambios que podemos aportar a la sustancia de la realidad, porque lo que percibimos como realidad es solamente una tela en blanco en espera a que se la pinte con cualquier imagen que querramos.
Todo es posible, desde el doblar cucharas con el poder de la mente, a los fantasmagóricos acontecimientos vividos por Carlos Castaneda durante sus encuentros con Don Juan, el chamán Yaqui descrito en sus libros.
Todo esto no será, ni más ni menos milagroso que la capacidad que tenemos de plasmar la realidad a nuestro agrado durante los sueños.