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jueves, 3 de junio de 2010

MATERIA OSCURA - MATERIA MISTERIOSA


Es curioso, pero es así: los hombres quedamos satisfechos cuando nos explican una cosa que no entendemos en términos que todavía entendemos menos; cuando nos «aclaran» un concepto con una terminología o locución que todavía nos resulta más enigmática y complicada.

—¿Que no entiende cómo va el mundo, usted? ¿Pero no ve que se trata de un proceso estocástico de entropía difusa?

—¡Ah! Debe ser eso.

No, no es ninguna broma. Véase si no cómo explican las revistas y los periódicos el descubrimiento sobre el origen y la composición del Universo realizado gracias al telescopio de Wilkinson: «Sólo el 4% del Universo está formado por materia ordinaria, como la de los astros y los seres vivos. El resto se divide en un 23% de una materia oscura que los científicos no han conseguido desenmascarar y un 73% de materia misteriosa que saben que existe pero que no saben qué es. Ésta es la composición que explica el origen y el destino del Universo». O sea, que todo queda claro si entendemos este mundo como la suma de una materia oscura que no vemos, más una materia misteriosa que desconocemos. ¡Válgame Dios!

Fórmulas matemáticas, latinajos, materias «oscuras» o «misteriosas», términos abstrusos y crípticos —ergonomía, semántica, estereometría— que no sirven tanto para explicar los fenómenos como para neutralizar su efecto inquietante; para eliminar la angustia que nos produce cualquier cosa que no esté controlada, cualquier fenómeno no socializado por el verbo. Y es así como nos quedamos satisfechos: sustituyendo una realidad que no entendemos por una palabra que entendemos menos aún, pero que la saca del dominio inquietante de lo sin nombre, transformando lo que es extraordinario en ordinario: elmisterium tremendum en duendecillo doméstico —o académico—. Ya Aristófanes se reía de esos filósofos que pretendían sustituir a Dios por «estos átomos y remolinos tan misteriosos e inexplicables como Dios mismo».

Pero las necesidades de nuestro curioso metabolismo intelectual no se detienen aquí. También lo que conocemos —y esto es todavía más sorprendente—, también eso tendemos a explicarlo mediante un misterio o una quimera. Un reflejo incontenible nos impulsa a definir lo que está claro en términos de lo que está oscuro; a darnos por satisfechos sólo cuando podemos asignar a lo que conocemos un término o un concepto que no entendemos ni podremos entender nunca: Dios, el Inconsciente, el Destino, el Espíritu...

Ahora bien, esta persistencia en explicar los procesos evidentes mediante sustancias ocultas no puede ser un fenómeno casual, una vocación gratuita de nuestra mente. Debemos preguntarnos, pues, cuál es el beneficio o la satisfacción que nos procuran. Y yo creo que gracias a ello conseguimos hacernos un marco o zócalo para instalar el parpadeo frágil y débil de las evidencias sensibles. Es sobre este zócalo que podemos construir la ilusión de un saber que ya no bascula, vago y tambaleante, en la misma cresta de los acontecimientos, sino que se asienta sobre su presunta comprensión...

No es agradable ser consciente de que lo último que podremos llegar a saber será siempre lo penúltimo; que cada nuevo saber es la puerta que da acceso a un nuevo misterio. Es por eso que agradecemos tanto cualquier simplificación que parezca ofrecernos una visión más reducida y acabada de las cosas, aunque sea una palabra o adjetivo que no acabemos de entender. Y de aquí también nuestra afición por lo que es simple y abarcable, incluso en nuestra apreciación del arte. ¿O es que no nos sentimos agradecidos a los autores que nos permiten colonizar un territorio azaroso de nuestra experiencia, que a partir de ellos ya podremos denominar «wagneriano», «impresionista» o «kafkiano»? No sabremos quizás lo que esas cosas significan —pero al menos tenemos para ellas un nombre donde agarrarnos—.

viernes, 28 de mayo de 2010

Redes 60: La ciencia de la compasión

Redes 60: La ciencia de la compasión

LA VISION - LA LLAMA


Todo es revelación, todo lo sería de ser acogido en estado na
ciente.
La visión que llega desde afuera rompiendo la oscuridad del se
ntido, la vista que se abre, y que sólo se abre verdaderamente si bajo ella y con ella se abre al par la visión.
Cuando el sentido único del ser se despierta en libertad, según su propia ley, sin la opresiva presencia de la intención, desinteresadamente, sin otra finalidad que la fidelidad a su propio ser, en la vida que se abre.
Se enciende así, cuando en libertad la realidad visible se presenta en quien la mira, la visión como una llama.
Una llama que funde el sentido hasta ese instante ciego con su correspondiente ver, y con la realidad misma que no le ofrece resistencia alguna.
Pues que no llega como una extraña que hay que asimilar, ni como una esclava que hay que liberar, ni con imperio de poseer.
Y no se aparece entonces como realidad ni como irrealidad. Simplemente se da el encenderse de la visstensible, cuando ya se lo conoce, en toda aparición de belleza
ión, la belleza.
La llama que purifica al par la realidad corpórea y la visión corporal también, iluminando, vivificando, alzando sin ocupar por eso todo el horizonte disponible del que mira.
La llama que es la belleza misma, pura por sí misma.
La belleza que es vida y visión, la vida de la visión.
Y, mientras, dura la llama, la visión de lo viviente, de lo que se enciende por sí mismo. Y luego, por sí mismo también, se apaga y se extingue, dejando en el aire y en la mente su geometría visible. Y cuando no es así, queda la huella del número acordado, y la ceniza que de algún modo el que así ha visto recoge y guarda.
Y un vacío no disponible para otro género de visión y que reaparecerá, haciéndose o
.

sábado, 15 de mayo de 2010

CONTRA LOS CONTRARIOS



Nada puede ser —decía mi maestro— lo contrario de lo que es.
Nada que
sea puede tener su contrario en ninguna parte.

Hay una
esencia rosa, de que todas las rosas participan,
y otra esencia pepino, y otracomadreja, etc., etc.,
con idéntica virtud.
Dicho de otro modo: todas las rosas son rosa, todos los pepinos son pepino, etc., etc.
Pero ¿dónde encontraréis —ni esencial ni existencialmente— lo contrario de una rosa, de un pepino, de una comadreja?
El ser carece de contrario, aunque otra cosa os digan.
Porque la Nada, su negación, necesitaría para ser su contrario comenzar por ser algo.
Y estaría en el mismo caso de la rosa, del pepino, de la comadreja.

sábado, 8 de mayo de 2010

TU Y LOS DEMAS


El Análisis Final.
La gente comúnmente es incomprensible, ilógica y egoísta.
Perdónales de todas maneras.
Si eres amable, la gente podrá tildarte de egoísta y con motivos ocultos.
Sé amable de todas maneras.
Si eres un triunfador, ganarás algunos falsos amigos y algunos verdaderos enemigos.
Triunfa de todas maneras.
Si eres honesto y sincero, la gente podrá engañarte.
Sé honesto y sincero de todas maneras.
Lo que has invertido años en construir, alguien lo podrá destruir de la noche a la mañana.
Construye de todas maneras.
Si encuentras serenidad y alegría, ellos te podrán tener envidia.
Sé alegre de todas maneras.
El bien que puedas hacer hoy, la gente lo podrá olvidar mañana.
Haz el bien de todas maneras.
Dale al mundo lo mejor que tengas, y eso nunca será suficiente.
Da al mundo lo mejor que tengas de todas maneras.
Como ves, en el análisis final, es algo entre tú y Dios. Nunca fue entre tú y ellos de todas maneras.
Madre Teresa de Calcuta

jueves, 29 de abril de 2010

EL TIEMPO


¿Que es el tiempo ?
Si nadie me lo pregunta, lo sé;
pero si quiero explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé.
Lo que sí digo sin vacilación es que sé que si nada pasase no habría tiempo pasado,
y si nada sucediese no habría tiempo futuro,
y si nada existiese no habría tiempo presente.
Pero aquellos dos tiempos,pasado y futuro,
¿cómo pueden ser, si el pasado ya no es él y el futuro todavía no es?
Y en cuanto al presente,
si fuese siempre presente y no pasase a ser, pasado
ya no sería tiempo, sino eternidad.
Si, pues, el presente para ser tiempo es necesario que pase a ser pasado,
¿cómo decimos que existe este, cuya causa o razón de ser está en dejar de ser,
de tal modo que no podemos decir con verdad que existe el tiempo en cuanto tiende a no ser?

sábado, 17 de abril de 2010

BUDA-PARADOJA-IRONIA




Sus imágenes lo muestran sonriendo,
serenamente irónico,
como burlándose de las paradojas
que signaron su vida y su después.

El Buda no creyó en dioses,
ni se creyó Dios,
pero sus devotos lo han divinizado.

El Buda no creyó en milagros,
ni los practicó, pero sus devotos
le atribuyen poderes milagreros.

El Buda no creyó en ninguna religión,
ni fundó ninguna, pero el paso del tiempo
convirtió al budismo en una de las religiones más numerosas del mundo.

El Buda nació a orillas del río Ganges, pero los budistas no suman
ni el uno por ciento de la población de la India.

El Buda predicó el ascetismo, el renunciamiento a la pasión y la negación del deseo,
pero murió de un atracón de carne de cerdo.